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lunes, agosto 21

La historiografia de Raúl

Este fin de semana no escribí porque me lo pasé leyendo el libro de Ignacio Ramonet, y debo confesar que fue una desilusión. Al cabo de 100 horas de conversación con Fidel Castro, lo único que obtuvimos fue un manual básico de la revolución cubana, donde no hay revelaciones ni sorpresas – sino una cronología final muy buena. Da idea de que es uno de aquellos libros hecho a pensar en las nuevas generaciones y el conocimiento que vengan a tener sobre el proceso político cubano. Creo que Fidel Castro merecía mucho más – cuanto más no sea, otro entrevistador – y Ramonet, mucho menos, cuanto menos no sea, conversar anticipadamente menos con los amigos del cubano y un poco más con sus adversarios. Por aquello del equilibrio. Por eso solo hoy le presté atención a la grabación de Raúl, contando a un grupo de periodistas y cuadros – hace 10 años – como la nomenclatura cubana decidió derribar las avionetas de Hermanos al Rescate. Escuchando la grabación me di cuenta que los americanos pueden tener razón cuando dicen que Raúl es un dirigente político “light” con relación a su hermano. La cuestión es que a determinada altura se escucha cuando Raúl dice que lo que está contando, no es para publicarse. Y esa es una característica muy interesante del general cubano que casi siempre pasa desapercibida. Me explico, a Fidel no le importa si los periodistas le siguen o no, sabe que siempre lo van a seguir. Pero Raúl, no. Raúl siempre ha vivido a la sombra de su hermano, comenzó a ser relativamente conocido fuera del país hace unos 10 u 12 años y en el exterior no conocen mucho su pensamiento. Pero lo cierto es que el ahora gobernante interino es conocido por viajar por la isla con un grupo de periodistas (al exterior también – el caso de la visita a casa de su padre en Galicia, hace unos 2 años es un ejemplo), aunque después, no publiquen las cosas interesantes que les cuenta. Pero les cuenta cosas interesantes, que esas personas, inexorablemente, terminan por compartir con sus esposas o esposos, o con sus suegros, mientras los hijos les escuchan detrás de la puerta y las suegras corren a la cola de la bodega a contarlo a la vecina. En eso, Raúl es mucho más "light" que Fidel. En estos 47 años, Raúl ha dejado detrás de sí una inmensa historiografía oral que rivaliza con la longitud de los discursos de su hermano. Y lo americanos lo saben, la conocen y por eso piensan así de él. Me lo decían esta mañana. "Ah, the recording", dijo uno.

12 Comments:

Anonymous solavaya said...

teniendo en cuenta de quién vino la grabación, nada más y nada menos que de Nancy Pérez Crespo=NPC=Nueva Prensa Cubana (casualidad lo de las tres letricas que son igual al nombre y la "organización"?), yo tengo mis dudas de la grabación, porque 100% no se destaca como la voz rajada de raúl castro. por otra parte puede ser una grabación de varios temas editada y donde se han formado oraciones con lo que se quiere proyectar. eso en TV y radio se hace mucho. cualquier persona puede estar hablando excelentemente un buen rato y después el editor destruir al orador con el arte de editar.
porque vamos a pensar un poquito: después de 10 años donde se ha dicho y redicho que fue fidel el que dio la orden, no les parece un poco raro que ahora en el momento de la posible transición de fidel a raúl se aparezca este personaje con dicha grabación? casualidad? esa cinta tiene "tufo".

8:38 p. m.  
Anonymous Eduardo said...

Te dejo una inquietud informativa que no pude encontrar en el Miami Herald.

9:18 p. m.  
Blogger Rui said...

¿Cuál?

10:07 p. m.  
Anonymous Eduardo said...

O si perdon:
Esto no lo encontre en el Nuevo Herald y lo dijeron por la radio:

Presuntamente, el oficial, empleado o encargado del asunto sospechaba de la veracidad de los dichos del hoy difunto respecto de su matimonio con una inmigrante. Así fue como la presión que éste ejerció sobre la victima le provocó el paro cardíaco. No creo que haya preferido tener ese ataque en aquel sitio.
La pregunta que sale a la luz con un mínimo de sentido común es la siguiente:
¿Si el Oficial tiene en su poder la facultad y el arma de decidir sobre esa veracidad porque no se limita a desestimar el caso, dejarlo a nueva revisión o negarlo totalmente si le parece lo suficentemente sospechoso? ¿Hasta donde esta autorizado a ejercer semejante presión sobre una persona? Creo que no es necesaria la violencia verbal, la pedantería, la soberbia, el atropello a la dignidad humana y de ningún modo aceptable ya que la decisión del Oficial ni siquiera es apelable o revisable por ningún medio legal.
Parece que en estos casos no sucede lo mismo que ocurre cuando se le dispara a un enfermo mental arriba de un avión por considerarlo terroristamente peligroso para la tripulación o la nación.
Si ambos solicitantes se presentaron y ya han sido investigados sus antecedentes, no parecen terroristas sino a lo sumo un matrimonio por conveniencia. A para ello, y para esa violación de la ley ésta la denuncia que el Oficial pueda hacer de lo que le parece y no de convertirlo en instrumento de la inquisición.

Es mi opinión. ¿salió o no salió?
Lo busqué por todos lados en el Nuevo Herald y no lo encontré. Llamé a el Zol 95 y me dijeron que si, que lo confirmaban.

12:42 a. m.  
Blogger Rui said...

Eduardo,
Te ruego que me disculpes, pero me das mas datos sobre esto porque como nos lo estas explicando, a mi y a los lectores, no lo tenemos claro. Mi amistad.

1:16 a. m.  
Anonymous Charlie Brown said...

Rui: En el libro de Ramonet, creo que sí hay dos revelaciones importante: el pase de cuentas, sin decirlo expresamente, de Castro a Chavez; cuando el Comandante le cuenta al afrancesado Ramonet que él salvó a Chavez hablando con militares patriotas y pidiéndo "Hugo, no te inmoles (...) recuerda lo de Allende (...) O sea, que el "indio de cara achatá", asi le llaman algunos en La Habana, va a tener que seguir mandando petróleo hasta que la rana críe pelos...

Y la otra es cuando Castro elogia a Franco y llama traidor a Felipe González. Cierra los ojos, imagínate la escena y la carita que se le habrá quedado a Monseniur Ramonet oyendo a Castro escupir sobre uno de sus ídolos, no olvides que Ramonet y otros hicieron caja en la España felipista, y todo amor para el Generalísimo Francisco Franco Bahamonde. Lástima que yo no sé decir en frances, "¡tápate guajiro!, que ahí viene el team work...

1:54 a. m.  
Anonymous Eduardo said...

Perdón Rui. Todo el texto de arriba es mio. Por supuesto que la noticia no. La tomé de la radio.
He sido yo el desubicado con el comentario en este lugar. En realidad era una pregunta al margen del post. Quería saber porqué el Nuevo H. omite algunas noticias locales y pensé que desde adentro lo podías saber. Pero, olvidalo. Yo voy a hacerlo a través del correo de lectores. Para algo soy suscriptor y de paso vá con la moraleja. El viernes escuché por Radio esa y otra noticia referida a las aguas de la playa de Sunny Isles que se encontraban bajo sospecha de contaminación. No la pude confirmar pero mañana paso por ahi y me fijo si han vallado como decía la radio. Tampoco la pude encontrar en el Nuevo H. y pensé en que estaban dejando pasar noticias importantes.
Un abrazo Gracias.

3:22 a. m.  
Blogger cubanerias said...

Rui, discúlpame pero no saqué ninguna sustancia de lo que escribes acerca de Raúl.
NO llegue a ninguna conclusión, leyéndote.
Solo que a Raúl le gusta hablar con los periodistas y por eso es light????
Es mi apreciación.

8:21 a. m.  
Anonymous lgrodriguez said...

como todas las semanas, ahí les dejo el artículo de Luis Ortega de hoy miércoles 23 de agosto en el Diario La Prensa de New York.
que lo disfruten!

08/23/2006
El destino colonial de Cuba
Por Luis Ortega (Diario La Prensa, NY)
Dos semanas después de que se anunciara la gravedad de la enfermedad de Fidel, parecía que el secreto se iba a prolongar más tiempo. Ni siquiera Raúl, el hermano, aparecía por ninguna parte. Es probable que estuvieran tratando de coquetear un poco con la opinión pública, dentro y fuera de la isla. Me imagino que los dos hermanos disfrutan la atención que les brinda la opinión pública, sobre todo la de Estados Unidos. Antes de Castro, es decir, antes del alzamiento en la Sierra Maestra y la visita de Herbert L. Matthews, ni Cuba, ni Castro, ni Batista, nadie en la infeliz isla, llegó a tener jamás la menor importancia en el mundo entero. Tal vez algún boxeador negro haya logrado alguna atención. Cuba era una isla de chicharrón y café con leche, como la había descrito el italiano Ferrara. Nada podría pasar allí. Tuvo que llegar Castro, con sus barbudos, con su hamaca, su guerra de guerrillas, con su pintoresca estrategia en lo alto del Pico Turquino, alejado de todo peligro, tuvo que ser la cosa de este modo, para que Cuba llegara a ser conocida en el mundo entero. Es posible que las gentes, hayan llegado a creer que hubo de verdad una guerra en la Sierra Maestra, a pesar de que, salvo los infelices que murieron en el desembarco, en diciembre de 1956, nadie se ha destacado por haber muerto en la guerra de Castro. Todos, o casi todos, salieron vivos de la Sierra y casi todos han llegado a la vejez extrema, gordos y relucientes. Ni Fidel, ni Raúl, recibieron un sólo arañazo. El pobre Che no logró inmolarse en la Sierra y tuvo que ir a Bolivia para encontrar su muerte gloriosa. Todo esto lo que demuestra es que Batista es un farsante.
Fidel puso a Cuba en el mapa, y al mismo tiempo la llenó de escombros y de muertos. Logró llevar al mundo a momentos supremos de tensión, como ocurrió cuando la crisis de octubre de 1962. Toda la fama que ha acumulado en el mundo de hoy tiene un cierto sabor siniestro. Ahora, para colmo, hasta amenaza con morirse como cualquier hijo de vecino, después de haber convertido la isla en un chiquero. Retomando el hilo del tema, quiero señalar el espectáculo de Fidel con Chávez. Podría sospecharse que la intención de los dos hermanos era prolongar hasta el máximo su ausencia para excitar a las gentes. Fidel, en el hospital, tal vez muriendo, y Raúl en algún lugar de Cuba, medio escondido. Pero en eso llegó Chávez, de pronto, y entonces fue posible advertir la importancia que tiene Venezuela para la famosa revolución cubana. Los dos dieron la cara, Fidel en el hospital y en su cama, y Raúl más sonriente que nunca. Los dos felices y contentos, por tener a Chávez de visita. Nunca un visitante fue recibido en Cuba con mayor regocijo. Nunca se había visto a Fidel y su hermano sonreír con tanta alegría. Nunca un funcionario extranjero fue recibido con mayor deferencia. ¿Qué quiere decir esto? Yo lo veo como una prueba concluyente de la importancia que tiene Venezuela para Cuba en estos momentos. Es posible que Cuba esté sobreviviendo gracias a Chávez. No solamente por el petróleo sino por las cantidades de dinero que provienen de Venezuela. Algo así. La isla sobrevive, es decir, Fidel, gracias a Chávez. Ahora bien, ya insinuada esta sospecha, uno puede preguntarse lo que pasaría en Cuba si los militares venezolanos, un buen día, deciden derribar a Chávez y mandarlo, tal vez, para Cuba. En los últimos años Venezuela ha estado siempre al borde del golpe de estado. ¿Podría Cuba sobrevivir en estos tiempos sin la ayuda fundamental del loco de Caracas?

Cuba tiene un destino colonial. Fue colonia de España durante más de cuatrocientos años. Luego, colonia de Estados Unidos hasta 1959. Cayó en manos de Castro y éste la puso al servicio de la Unión Soviética. Cayeron los soviéticos y Fidel se quedó el garete. Cuba se hundió aún más. Tal vez ahora ha encontrado una metrópoli en Caracas. Nuestro destino es ser siempre colonia de alguien. Cuando Chávez se asile en una embajada, Washington le dará la bienvenida a Cuba. Aquí no ha pasado nada.

11:36 p. m.  
Blogger Rui said...

Cubanerias: Lo que intenté explicar es que, en mi apreciación – si usar la palabra “Glasnost” – debemos esperar de Raúl una mayor apertura, aunque dosificada, en la revelación de sus opiniones. Yo siempre he prestado más atención a personajes de segundo plano. Raúl es uno de ellos. Creo que hay que mirarlo diferente a su hermano, porque a la larga vamos a tener una persona … un día Ricardo Bofill me dijo una cosa que no me he olvidado: no hay negros ni blancos, sino grises, medios todos. Y creo que con Raúl vamos a tener, todos, que desprendernos de una serie de dogmas, y ver el proceso diferente. No digo que necesariamente vaya a cambiar radicalmente, porque lo que hemos visto es una sucesión, ni una transición. Pero hasta en eso hay grises, medios tonos. Wait and see. Recuerden: tenemos más libertad que nuestros colegas adentro, sean nacionales o corresponsales extranjeros. Yo lo sé. He sido uno de ellos.

11:49 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Pero Rui, si el libro de Ramonet ya está desprestigiadísimo. Cómo tomarse en serio un libro de entrevista que copia largos fragmentos de discursos de Fidel publicado en Granma y los presenta como palabras "en vivo"?
Aquí tienes:
http://www.cubanet.org/CNews/y06/apr06/05e6.htm

5:58 a. m.  
Blogger cubanerias said...

OH Rui, ahora me dejas mas claro el mensaje que quisiste trasmitir.
Si estoy de acuerdo, si se queda él y no tiene demasiado influencia en el caso de que el otro lo dirija entre bambalinas, hará cambios.
Pero es que son inminente. Tienen que hacerlos y soy cubana , y no llevo los 40 o mas ,reglamentarios años que hay que llevar en el exilio para ser "exiliado" , llevo muchos menos y me sé un poquito la dinamica de aquello hasta donde se puede porque allí nadie sabe nada. El segundo, que ha sido muy anónimo, pero en las pocas manifestaciones que le vimos era más expresivo y menos arrogante. Claro no tiene el genio del otro pero tampoco es ningún tonto como lo pintan.
Como dices : Wait and see

Tiemo al tiempo....
Saludos.

8:52 a. m.  

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